miércoles, 20 de junio de 2012

NUESTRAS OBRAS NO SON EN VANO! ¡DURARÁN MUCHO MÁS DE LO QUE CREEMOS!



Lo que hacemos es importante, y nada será en vano. ¡Todos los preparativos que estamos llevando a cabo ahora son parte del Plan de Dios para amoldarnos a Sus designios, para prepararnos!
En el mundo que ha de venir las cosas serán muy similares, especialmente durante el Reino terrenal de Cristo en el Milenio. No seremos total y absolutamente perfectos en ese mundo; seremos en parte humanos y en parte divinos, y seguiremos valiéndonos de gran parte de los conocimientos, experiencia, talentos, idiomas y habilidades que hayamos adquirido en este mundo. ¡Dios no desperdiciará todos estos años de preparación!
¡Lo que estamos haciendo tiene valor eterno! «¡Haceos tesoros en el cielo!» (Mat.6:20) ¿Qué tesoros? ¡Dice que no trajimos nada con nosotros a esta tierra y que de ella nada nos llevaremos! (1Tim.6:7) Al menos nada material, aunque sí nos llevaremos a nuestros hijos y las almas que conquistemos, nuestros conocimientos y nuestra experiencia. ¡Todo eso también lo tendremos allí!
¿Te estás preparando ahora aquí para después allá? ¡Nada se perderá, pues todo será aprovechado para siempre!
MAC

martes, 19 de junio de 2012

¡CUANDO EMPIEZAS A PENSAR SERIAMENTE EN SERVIR A DIOS, TODO EL INFIERNO SE DESATA CONTRA TI!



 Si el Diablo consigue asustarte antes de que empieces, nunca llegarás a comenzar siquiera, ni realizarás lo que Dios quiere. De modo que el Diablo saca toda su artillería y su larga serie de sucios recursos para evitar que te pongas a servir a Dios. Porque él supone que si logra impedir que empieces, jamás llegarás a hacerlo.
¡Lo que el Diablo teme es el testimonio! Él sabe que otras personas se le van a escapar de sus garras por causa de ti y de tu influencia y testimonio. Cada vez que una persona se convierte, se vuelve una amenaza para cientos de los suyos, de modo que el Diablo hace todo lo posible por detenerla.
¡Hasta Jesús fue llevado al desierto y tentado por el mismo Diablo, en los días de prueba que pasó antes de iniciar Su ministerio! ¡Imagínate! ¡Al Diablo se le permitió someter a fuertes pruebas al Señor y atacarlo! Pero Jesús nunca cedió ante el ataque y resistió al Enemigo con la Palabra de Dios. Cuando el Enemigo se dio cuenta de que Jesús no se daría por vencido, desistió.
Así que por el amor de Dios, por el bien de los demás y de ti mismo, ¡no dejes que el Diablo te aparte, con sustos o engaños, de lo que Dios quiere que hagas, antes incluso de haber comenzado! El Señor dice: «¡Resistid al Enemigo y huirá de vosotros!» (Stg.4:7)
MAC

¡CON AMOR ES LO MEJOR!


Esta ha sido siempre la intención de Dios: convencernos de que actuemos bien impulsados por una motivación amorosa, que lo hagamos de buena gana, por amor a Dios y a los demás. Siguiendo el ejemplo de Dios, nosotros también deberíamos tratar de convencer a los demás de actuar bien, movidos por el amor.
Hay caballos que quieren a sus dueños, y otros que son tercos y rebeldes. Requiere mucho más tiempo y paciencia amansar un caballo con cariño, ¡pero será mejor caballo y mucho más obediente si se lo acostumbra a obedecer mediante el amor, que domándolo por la fuerza y obligándolo a hacer las cosas por temor al castigo!
Si amansas un caballo y le enseñas a quererte, a obedecerte voluntariamente y a seguir de buena gana toda instrucción y pequeña orden que le des, tendrás la mejor cabalgadura que uno pueda montar. ¡Pero un caballo al que haya sido necesario domar por la fuerza, porque era muy terco, seguirá queriendo romper las reglas en cuanto se le presente la oportunidad! Lo mejor es hacer las cosas con suavidad, no a la fuerza.
Sin duda Dios necesita de mucha paciencia y amor con nosotros, ¡de modo que nosotros también debemos ser pacientes y amorosos con los demás! (Efe.4:32)
 Todo lo que hagas, hazlo con amor, educar a tus hijos, cuidar un ser especial, cuidar un enfermo, siempre da amor.
MAC

¡LA CONCIENCIA ES LA PRESENCIA DE DIOS EN EL HOMBRE!


¡Es algo asombroso, maravilloso, que en todas partes del mundo, prácticamente en todas las culturas, aun en los sitios más remotos, cada persona parezca entender la diferencia entre el bien y el mal! Comprenden, saben que ciertas cosas son pecado, y tienen leyes que las prohíben. Los principios morales básicos de Dios son bastante universales. El Espíritu Santo es fiel y le habla a cada uno al corazón, advirtiéndole cuando actúa mal. La gente conoce la diferencia entre el bien y el mal. Tal vez no conozcan a su Señor, el Evangelio, la Verdad ni las Buenas Nuevas de la Salvación, ¡pero conocen la diferencia entre el bien y el mal! «Estos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia.» (Rom.2:14-15) Dios les da a todos al menos algo de luz, ¡y juzgará a cada uno según haya obedecido esa luz que Él le dio!
Dios creó al hombre como un ser libre. Nos da a cada uno el atributo soberano de escoger entre el bien y el mal, de obedecer la voz guiadora de Dios, u obedecer la voz del Enemigo, del Diablo mismo. ¿Qué eliges ? ¡A quién estás siguiendo?
MAC

jueves, 14 de junio de 2012

¡NO NECESITAS SER MILLONARIO PARA DAR LO QUE TIENES!



 ¡No hay un solo hijo de Dios en esta tierra que no pueda permitirse contribuir a Su Obra! Tal vez creas que no te lo puedes permitir, o quizás no puedas dar mucho al principio, pero Dios bendice a todos los que dan, ¡y si no eres rico, tienes aún más razones por las cuales deberías dar, para que el Señor pueda bendecirte y ayudarte a tener más!


¡La economía del Señor funciona de modo contrario a la del mundo! El mundo dice: «Pues sí, cuando lo vea, y cuando tenga millones, ¡entonces comenzaré a dar!» Pero el Señor dice: «¡Comienza ahora a dar lo que tengas, que luego Yo te daré todavía más!» El hombre dice: «¡Yo primero! ¡La primera ley de la naturaleza es el instinto de conservación!» Pero el Señor dice: «¡Dios primero, y luego Yo me encargaré de cuidarte a ti!» (Mat.6:33)

Para que Dios te dé abundantemente tienes que dar sacrificada mente parte de lo que ya tienes. «¡Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza!» (Pro.11:24) ¡Y cuanto antes des y compartas lo que tienes, más te dará el Señor, más rico te volverás y más tendrás para compartir!
¡La codicia empobrece acaparando; la caridad enriquece dando! ¿Cuál es tu caso?
MACB

¡MÁS VALE CONSERVARSE SANO QUE TENER QUE CURARSE!


 
Recuerda: ¡más vale prevenir que curar! ¡Más vale valla en la cumbre, que hospital en el abismo! La mejor manera de evitar enfermedades es obedecer las leyes naturales de Dios: ¡vivir bien, comer bien, trabajar bien, divertirse bien, descansar bien, amar bien y mantener una buena relación con el Señor!
¡No puedes violar las leyes sanitarias de Dios, abusar de tu cuerpo y luego esperar tener buena salud, porque Dios ha puesto en ti un mecanismo de autodestrucción para castigar tus desobediencias a las reglas!
Dios ha establecido reglas por razones concretas. ¿Qué razones son? Él impone reglas porque te ama y quiere protegerte y cuidarte; ¡quiere que te guardes a ti mismo guardando las reglas! ¡A fin de cuentas, si te creó, sabrá qué es lo que más te conviene! (Éxo.15:26)
Por todo esto, dedícale atención a la prevención ahora, y no tendrás que preocuparte por la curación después. ¡Obedece esas lógicas reglas para la buena salud cuidando bien de Su Creación y proporcionándole la debida atención que el Creador sabe que necesita! ¡Obsérvalas tanto como puedas, y te harán sentir más saludable y feliz! ¡Que Dios te bendiga y te mantenga con buena salud!
MACB

QUÉ MARAVILLOSO LUGAR PARA REUNIRNOS: ¡A LOS PIES DE JESÚS!



El Señor dijo: «Solo una cosa es necesaria», sentarse a Sus pies y aprender de Él, como la María de las Escrituras. ¡Ella se sentaba a Sus pies, con los ojos puestos en Su rostro, y aprendía de Jesús! «A los que han escogido la buena parte», dijo Jesús, «¡no les será quitada!» (Luc.10:38-42)
Él dice: «Donde están dos o más congregados en Mi nombre, allí estoy Yo, en medio de ellos.» (Mat.18:20) Jesús está en medio de nosotros cada vez que nos congregamos en Su nombre, por lo cual siempre nos reunimos a Sus pies.
El Señor siempre recompensa que haya unidad en Su amor y que dediquemos nuestro tiempo y atención a Él y a Su Palabra. Él disfruta dando soluciones, y tiene que darlas cuando nos ve unidos en amor, en oración, en objetivos y en mente, corazón y espíritu, teniendo una sola mente. (1Cor.1:10) He ahí la maravilla y la clave del día de Pentecostés. ¡En medio de ellos estaba Jesús, y derramó Su espíritu sobre ellos! (Hechos 2)
¡Si leemos Sus Palabras, las estudiamos, las compartimos, oramos acerca de ellas y seguimos la luz de su verdad, nos fundiremos en Su amor, unidos en Su verdad, amalgamados como un cuerpo, bien concertados de acuerdo con Su Palabra!
MACB