miércoles, 27 de febrero de 2013

GÓTICAS DE LUZ


Dios se complace en bendecir a los que se sienten inseguros y saben que necesitan de Él. Esas personas le resultan muy útiles. Por otro lado, no puede ayudar a quienes ni siquiera desean que lo haga.

LA PALABRA DE DIOS ES LA VERDAD MAS PODEROSA DE ESTA TIERRA



 ¡La pluma es más poderosa que la espada! ¡Los hombres de Dios rara vez rigieron imperios, pero conquistaron mundos de hombres con sus palabras, creencias e ideas que cautivaron corazones, mentes y espíritus dándoles libertad para siempre! ¡El eterno Reino de Dios, consistente en Sus palabras de vida y amor, ha conquistado mundos enteros de espíritus humanos eternos, mucho más grandiosos, duraderos y dichosos que los pasajeros imperios de la espada! ¡Las palabras de los profetas de Dios han traspasado las eras, han cubierto la tierra y transformado el curso de las naciones! ¡Las expresiones de sus ideales han cambiado los corazones de los hombres creando esperanzas de un mundo mejor! ¡Es la Biblia la que ha levantado grandes imperios cristianos y salvado a millones de un futuro de tumbas sin Cristo y sin esperanza, dándole el amor de Dios mediante Jesús a un mundo que agoniza por ese Amor! Sus palabras son espíritu y son vida (Juan 6:63). Sin ellas todo estaría completamente muerto.

Esta es el arma más poderosa del mundo, la Palabra de Dios. ¡Puede tener mayores efectos que la fisión del átomo! Es capaz de transformar corazones, algo que ninguna bomba atómica ha hecho aún. Puede modificar ideas, y ninguna cantidad de balas lo ha logrado todavía. Eso es lo que pueden hacer las palabras de amor: ¡cambiar los corazones de los hombres!

martes, 26 de febrero de 2013

GÓTICAS DE LUZ


La vida es breve. ¿Hiciste algo ayer por lo que te gustaría que te recordaran? Y ¿qué vas a hacer hoy?
M.A.C.B. (Sud-Pereira- c)

LA TESTIFICACIÓN NUNCA FALLA



¡Testificar nunca es inútil! Dios se encargará de que el pan arrojado a las aguas cumpla el objetivo que El determinó. Su Palabra nunca vuelve vacía. (Ecl.11:1; Isa.55:11)

La testificación siempre da fruto y siempre produce algo. ¡Ya sea que ganes almas o no, estás obedeciendo a Dios y haciendo Su voluntad, cumpliendo con tu obligación de predicar el evangelio en todo el mundo a toda criatura y librando tu alma! La sangre de aquellos que no quisieron escucharte y que te rechazaron a ti y a tu mensaje no será demandada de tu mano.

 La Palabra hace la labor. Una vez que les has dado la Palabra, tu tarea ha concluido. Ellos ya pueden elegir ir al cielo o al infierno. La testificación es sencillamente entregar el mensaje de Dios. Lo que los demás hagan al respecto queda entre ellos y el Señor. Una vez que has "amonestado al impío de su mal camino", ya has librado tu alma. (Eze.3:19) ¡Para que sean ellos quienes libren sus almas deben entonces aceptar y creer la Palabra de Dios!

¡La Palabra de Dios nunca falla! ¡Salva o condena! ¡De modo que aunque nunca ganes un alma, estarás ganando si eres fiel testificando!

EL DEBER PRINCIPAL DE UN PROFETA ES OBEDECER Y SOLO OBEDECER


La tarea del profeta es hacer la Voluntad de Dios, ¡lo que sea y cuando sea! ¡Y el talento más valioso del profeta es obedecer al instante y hacer lo que Dios le diga, pase lo que pase! A pesar de las circunstancias fuera de su control.


Dios tiene un mensaje para cada pueblo y cada época, y al profeta sólo le toca entregar Sus mensajes. Cuando Dios habla, tenemos que pasar el mensaje, le guste a la gente o no, y aunque no suene bien, y no lo obedezcan. Esa es la responsabilidad del profeta como portavoz de Dios, y no tiene por qué señalarle a Dios los efectos que pueda tener Su mensaje. No basta con ser aduladores y deleitar al mundo sólo con lo que quieren escuchar y con sus propias opiniones. ¡Debemos entregar el Mensaje de Dios tal como es, a quien esté destinado y --aunque a veces duela--dejar "que al que le caiga el guante, se lo chante"!

Debemos tener la fe de Dios y estar dispuestos a hacer lo que nos ordene, e incluso a veces hasta padecer persecución, si vamos a ser los profetas de Dios y Sus hijos obedientes. Pero, gloria a Dios, ¡si lo hacemos, recibiremos Sus recompensas!

lunes, 25 de febrero de 2013

SI CIEN VECES CAES... CIEN VECES LEVÁNTATE.


Todos tropezamos y nos caemos de vez en cuando, como los chiquitines cuando aprenden a caminar. Pero Dios, nuestro Padre, acude orgulloso a levantarnos, nos sacude el polvo y nos anima a hacer otro intento.

LA FE ES LA CERTEZA DE LO QUE NO SE VE.


La fe nos da la certeza de que nuestro padre celestial conoce lo que nos deparará el futuro y todo está bajo Su control.